Disculpen el retraso:
Uno de mis peores defectos es que siempre llego tarde a cualquier cita, y una de mis mejores virtudes es que siempre llego por sorpresa.
La peor consecuencia de llegar tarde, es que la gente que espera tu llegada, pregunta el motivo del retraso. Por lo que el acto seguido de un “¡HOLA A TODOS!” es dar explicaciones. Pues bien, ahí van:
He tardado casi dos meses en escribir, debido a un largo viaje por el sur de Francia que me vi obligada a realizar. Me otorgaron una beca para estudiar los movimientos altruistas de un colectivo, que ayuda a la conservación de un mineral llamado “Cerraneo”….
No, que va… Me encantaría poder afirmar que así es, pero ni siquiera sé si la palabra Cerraneo existe.
Dada mi dilatada experiencia en dar explicaciones de por qué he llegado tarde, he aprendido que diga lo que diga, en definitiva a la gente le da igual, lo ignora, no lo quiere saber. Lo que les importa de verdad, es que ya estés allí y el motivo de que se interesen de por qué llegas tarde, es simplemente una llamada de atención, es un: “Mira, te voy a hacer pasar un mal rato mostrándoles a todos lo malísima que eres inventando excusas, para que la próxima vez te lo pienses dos veces antes de hacerme esperar”.
Ya he completado la fase más importante: ESTOY AQUÍ, pero en esta ocasión voy a poner en práctica lo que en algunos pueblos de Andalucía denominan: “La visita’el’médico” que consiste en que Vengo y Me voy.
Así aumenta la intriga….
Cuento futurista: Erase una vez un blog que nunca empezó… Este cuento no tiene ninguna relación con gruppyando.
Para demostrar mi buena fé y mi intención de hacer una próxima entrega, os haré una pregunta que contestaré en el siguiente post:
¿Queréis saber cómo perderos en la única ciudad dónde hay peligro de que cruzando una calle te atropelle una barca?
Os doy un adelanto:
